¿El maquillaje podrá finalmente verse como un acto de disfrute y medio de expresión de cómo nos sentimos?

Si bien el maquillaje puede sentirse placentero y excitante a nivel individual en ciertas personas, todavía podemos reconocer el impacto que la industria de la belleza en general tiene en las mujeres.

La mayor parte de lo que he leído respecto al maquillaje en relación a este tema cae más o menos en dos campos. El primer punto de vista argumenta que el maquillaje—y, por extensión, la industria de la cosmética en su conjunto—tiene sus raíces en la demanda a menudo explícita, de que las mujeres siempre debemos permanecer “hermosas” (¿Qué es ser hermosa? Tema aparte) a los ojos de la mirada masculina. Se nos dice que tenemos que “vernos bien”, pero no hasta el punto de ir demasiado lejos como para asemejarnos a una Drag Queen. El rubro de la belleza es un producto del patriarcado, y por lo tanto, es imposible separar el maquillaje de las estructuras racistas y sexistas que atribuyen el valor personal de una mujer a su apariencia física, “vernos MÁS lindas o MENOS feas”. En muchos sentidos, es cierto: Las mujeres enfrentan regularmente la discriminación y el maltrato por no estar a la altura de lo imposible, dentro de los estándares de  cómo  una mujer hermosa se supone tiene que parecer/ser. Aspirar a mejores cuerpos sigue siendo una de las formas más persistentes y universales del sexismo a lo largo de gran parte de la historia moderna. Mucho más que a los hombres, a las mujeres se les ha dicho lo que es apropiado e inapropiado para que se vistan, se las ha considerado con expectativas específicas de apariencia y se las ha juzgado en función de su apariencia. Esto incluye el maquillaje.

Según otro punto de vista, el maquillaje nos permite una emocionante manera de explorar diferentes versiones de nosotras mismas, resaltar las características que disfrutamos, gozar del tiempo mientras lo realizamos, un mimo, un acto de autoamor y celebrar además nuestros rostros como un lienzo para el arte. Entendemos que el maquillaje NO es necesario, pero puede ser muy divertido, no es obligatorio ser constantemente y persistentemente radicales en relación al legado cultural de que el maquillaje es el deber ser de verse bien.

Entendemos que no habría industria de belleza sin estándares, y no habría estándares de belleza sin la regla social tácita de que verse bien para algunxs es positivo para su vida, pero nuestro valor fundamental como seres humanxs no se reduce a evaluaciones subjetivas de nuestras apariencias físicas, también hay deseo y placer en verse bien, como querer estar saludable, pero como elección y no como imposición.

El maquillaje puede sentirse liberador y emocionante a nivel individual. Hay muchas mujeres que no disfrutan del maquillaje en absoluto, ya sea debido a la ideología o el gusto personal o a cualquier otra cosa. Y, como feministas que somos, tenemos razones reales para oponernos a una narrativa cultural popular alrededor de la belleza que tiende a enmarcar el maquillaje en un vacío, sin reconocer quién se beneficia de ello, dado que no es problemático que las mujeres quieran cambiar o resaltar sus rasgos, es una elección y eso es liberador ¿Dónde está la sororidad en relación a este tema y la idea de tener libertad para expresarse como cada una desee?

Pat McGrath, la famosa maquilladora inglesa conocida por crear las mejores miradas desbordantes de colores, texturas y espectaculares acabados, dijo a la revista Allure en relación al make up de la pasarela Otoño-Invierno 2017 de Prada, “Para mí, este maquillaje y todos lo que he realizado es una declaración y un modo de auto-expresión, lejos está de ser una manera de complacer a otras personas.”

BOY of CHANEL line

Está bien tener sentimientos encontrados sobre este tema porque en los últimos doscientos años aproximadamente el maquillaje estuvo relacionado al mundo femenino, sometido a la mirada masculina. Sin embargo en las tribus de los pueblos originarios y en las actuales, el make up no entiende de géneros, incluso en la época del despotismo ilustrado francés, los hombres hasta se maquillaban aún más que las mujeres. Si el feminismo es inclusivo y lucha por la igualdad, en lugar de nosotras dejar de maquillarnos, deberíamos invitar a ellos a hacer lo mismo. Hay marcas como MAC Cosmetics que han comenzado a comunicarse directamente con ellos o el ejemplo de la completa línea para hombre que ha lanzado Chanel el pasado septiembre.

 

 

Campaña de MAC Cosmetics Argentina #MACForEveryone #MACInLove #ShadesOfLove

Para entender un poco más en relación a este tema y para celebrar el mes de la mujer es que tocamos un tópico que nos atraviesa a todas, más cerca o más lejos, pero a todas. Nada mejor que hablar, debatir y compartir diferentes puntos de vista al respecto, dándole voz a influyentes del movimiento, haciéndoles algunas preguntas.

 

 

 

 

 

 

 

Comenzamos con Vero Luna que además de ser nuestra mentora, es una maquilladora con más de veinte años de trayectoria, donde ha trabajado en importantes producciones editoriales, televisivas, digitales, para grandes diseñadorxs, marcas y reconocidxs artistas. Capacita en su propia escuela en Buenos Aires y dicta seminarios por todo el país. Pero además de todo esto es mujer, es feminista, es madre, goza y ama su profesión, comunicarse a través de ella y esta es filosofía es la que comparte con sus alumnxs a la hora de enseñar.

 

 

¿Pueden las rutinas de belleza ser algo más que simplemente ” quiero verme más linda “?

Totalmente, para mí lo son. Yo vivo a mil, trabajo todo día, estoy siempre pensando en ideas nuevas para mi marca, para todos las producciones que encaro día a día y soy una madre presente, entonces esos 5 minutos que en general me tomo a la mañana tal vez sean los únicos 5 minutos que me tomo en el día para conectar conmigo, con la imagen que me devuelve el espejo. Cuando doy clases incluso le digo a mis alumnas que prestemos atención a cómo nos tratamos y cuál es nuestro diálogo interno en ese momento de vernos reflejadas. Podés empezar el día de una manera totalmente distinta según cómo te tomes ese momento.

¿Por qué crees que es importante discutir el papel de la belleza en nuestra vida diaria?

Yo no lo llamaría “belleza” porque en definitiva eso es algo relativo, nuestras bolsas dicen “la belleza esta en los ojos de quien mira”. Pero si creo que es importante, por lo menos en mi vida es así, no solo dedicarnos unos minutos para ponernos unas cremas y hacernos unos mimos, sino también expresarnos por ese medio. Lo que me pongo o como me maquillo, habla de mi estado de animo de ese día. Es un juego también, a mí me divierte.
Si las mujeres no usan maquillaje, se las considera valientes, feministas o que se dejaron estar. Si usamos demasiado maquillaje, estamos pidiendo demasiada atención o el tipo de atención equivocada.

¿Por qué crees que la belleza y el sexismo están tan entrelazados?

Creo que recibimos críticas todo el tiempo, si te maquillas mucho te critican, si no te maquillas te critican, con todo en la imagen pasa eso, con lo que te pones y te dejas de poner. Hay un ideal de mujer que es imposible, siempre va a haber algo que criticarnos porque así funciona el mundo respecto a nosotras. Se nos exige demasiado y más que en maquillaje, se nota mucho en los cuerpos. Hay ideales y estereotipos muy enraizados que hay que empezar a flexibilizar.
También sabiendo que siendo mujeres recibimos muchas más críticas, con más razón tenemos que hacer lo que se nos dé la gana y nos haga felices.

¿Qué le dirías a la gente que cree que no podes ser feminista y amar el maquillaje?

Que el eje del feminismo es la libertad, la autonomía femenina y negarle algo a una mujer por feminista es más de la misma historia. Este movimiento llegó para abrirnos puertas, no para prohibirnos nada. Yo tengo un estilo que me gusta mantener, me maquillo porque lo disfruto y esa es la base. Si te hace bien, está bien.

¿Puede para vos el maquillaje ser considerado un acto feminista?

Hay un fenómeno muy interesante con el glitter, creo que se volvió casi nuestro maquillaje para la batalla. El glitter verde y violeta se resignificaron y se volvieron rasgos identitarios de las marchas, y creo que está buenísimo porque habla de convertir el espacio del maquillaje, que antes era (incluso ahora, algunas marcas más conservadoras) pensado para el ojo masculino, esa belleza para otro, para el varón y ahora lo construimos como un lugar de deseo, de manifestarnos más deseantes. Eso no quiere decir que maquillarte te hace feminista ni que te empodere, creo que cada una encuentra su empoderamiento en alguna situación distinta y todas son válidas. Lo que es feminista es hacer lo que deseemos, no lo que nos impongan y si no te gusta el maquillaje es igual de válido.

También le consultamos a Lina Anllo que es Abogada, Diploma de HONOR, recibida en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, UBA. Ha realizado la Maestría en Derecho Penal (UBA). Integrante de UPWARD WOMEN Capítulo Argentino. Es Presidenta del Capítulo Argentino de la WORLD COMPLIANCE ASSOCIATION. Se ha especializado en género en ONU WOMEN, ha sido designada “Mujer Líder de América” por la OEA. Integra la Task Force “Compliance & Integridad” del B20 – G20 Argentina 2018. Ha participado como speaker del Women Economic Forum en New Delhi 2018, donde ha sido premiada como “Mujer de Excelencia” y además está nominada a los premios Women in Compliance Awards “WICA” a desarrollarse este mes en Londres.

 

¿En qué momento te sentís poderosa?

Voy a usar otra expresión, me siento empoderada todas las mañanas cuando arranco mi día, cuando comienzo mi agenda, cuando voy en lucha de mi trabajo, un trabajo por la equidad entre los hombres y las mujeres, para que las mujeres ocupen puestos de decisión, eso me empodera. La sororidad que ejerzo respecto a otra mujer y otra mujer respecto de mí, también me empodera el final de día cuando me reencuentro con mi familia, y dado que soy abogada me empodera la justicia cuando en algún caso concreto puedo ver como se ha hecho justicia, y ver como cada día más leyes nos reconocen nuestros derechos, porque los derechos los tenemos por supuesto, pero hemos necesitado de leyes de políticas públicas y necesitamos muchísimas más para poder ver plasmada esa equidad.

En relación al make up, la filosofía de Vero Luna es encararlo como un momento de placer y un medio para expresar cómo nos sentimos ¿Cómo encarás vos esta relación entre el feminismo y el maquillaje?

Hay una tendencia o una idea que sobrevuela que las feministas no deben ser o no son personas que se maquillan, o que se arreglen el cabello, que sean cuidadosas o con su cuerpo o imagen y esto no es así para nada. Yo entiendo el feminismo de la mano también de que la mujer tiene que estar bella como ella se sienta y si en esa belleza está incluido el make up, bienvenido sea. En mi caso en particular es muy importante, habla de mí, yo me maquillo todos los días de mi vida (aunque a veces no el fin de semana) para emprender mi labor día a día, siempre estoy maquillada por mí y en otras oportunidades o eventos especiales el make up lo realiza Vero Luna que es una grosa en la materia. Por eso entiendo que es un buen maridaje el make up con el feminismo, es cómo te sientes y de ninguna manera debe ser dejado de lado, también es una forma de embellecernos, de empoderarnos y de sentir placer en el momento que nos estamos embelleciendo.

¿Qué lugar ocupa el maquillaje en tu vida?

El maquillaje forma parte de mi vida desde que soy muy chica y me acompaña hasta hoy que tengo 47 años y entiendo que lo haré hasta el final de mis días. Soy una persona tremendamente estética, tremendamente racional y analítica, y va todo de la mano, es una conjunción. El maquillaje claramente nos hace más bellas, nos hace sonreír. Es increíble cuando una persona irrumpe en un lugar maquillada, provoca en el otro una sensación y por supuesto esta sensación siempre es positiva, por eso abogo por que el maquillaje forma parte de nuestra vida. No lo dejemos. A mí me embellece y empodera.

Nuestra última y no por ello menos importante voz influyente es Yan De Simone, más conocida como @MuyChule en las redes sociales. Es mamá por tres, publicista de contenidos con propósito y positivos, es Directora General de Bimedia y comunica con una visión optimista que ayude a sumar, construir e inspirar.

 

¿En qué momento te sentís poderosa?

Me siento poderosa al finalizar el día y recordar todo lo que hice (hijos, trabajo, casa, amigos). Cuando tomo decisiones conscientes, cuando trabajo en equipo para generar impacto positivo, cuando puedo sostener desde mi experiencia a otra persona y ayudarla a crecer.

En relación al make up, la filosofía de Vero Luna es encararlo como un momento de placer y un medio para expresar cómo nos sentimos ¿Cómo encarás vos esta relación entre el feminismo y el maquillaje?

Maquillarme para mí, es un juego, es diversión, es potenciar mi estado de ánimo. No tiene que ver con el género, todos deberíamos tener la libertad de maquillarnos cuando y cómo queramos!


Por @carofranko

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